Capítulo 22: No somos iguales

-Lo-lo siento alteza, se ha escabullido hasta aquí y no he podido detenerle…

-¿Marqués?

-¿¡Sasuke!?

El calido ambiente de la estancia había desaparecido y una inminente penumbra se engalano suplente.

Sasuke se paralizó ante la escena, Naruto estaba irreconocible, no eran sus ropas ni su peinado, algo en él había cambiado, algo había muerto o nacido en su interior, de momento llego a su mente aquel recuerdo del primer encuentro, la sensación era extraordinariamente similar, se sentía aterrado…

- ¡Válgame marqués, pero que imprudencia la suya! – Tsunade reprochaba a Sasuke su falta de tacto para momentos poco propicios como este, pues si creía hasta ahora que seria difícil tratar a su nieto, el ver al Uchiha le recordó que aún había un sinfín de asuntos políticos por arreglar, era como ver el rostro pálido de una pesadilla, un espanto - ¿Qué le trae por aquí?

El moreno no supo contestar, en gran medida debido a que ignoraba la seriedad del asunto, pues tener los azules ojos de Naruto clavados en su persona le habían hecho olvidar los motivos de su visita, en su lugar solo estaban los recuerdos, los deseos y el nerviosismos dignos del desmesurado amor que aún sentía y que debía ocultar a la perspicacia de la reina… Era curioso, su amor por el rubio era la única emoción que no era capas de contener.

Al obtener como respuesta la gélida mirada del Uchiha, Tsunade interpreto que había muchas más cosas que explicar, agacho la mirada y dejo escapar un pesado suspiro.

- Supongo que ya estas enterado… - no hubo respuesta. Tsunade viro y dirigiéndose ahora a la sierva - ¡Alista algo de ropa para mí! – la mujer salio al instante y Tsunade encaro nuevamente al moreno – Ya es costumbre para tu familia ser inoportunos Uchiha, mira que asediar a la reina estando en paños menores, se necesita mucho valor para eso…

- Mis disculpas… - Sasuke no había dado cuenta a ello hasta que la monarca lo mencionó…

- Déjalo, no entremos en formalidades. Tenemos mucho de que hablar… - Tsunade debía aclarar todo este enredo a todos los mandatarios de su reino, no esperaba hacerlo tan pronto, pero si lograba convencer a Sasuke (que era uno de ellos) antes de enfrentarse al resto, creía las cosas serian más simples llegado el momento – tendrás que esperarme… - para cuando se dispuso a volver a su alcoba dio con los ojos de Naruto, no esperaba semejante expresión de desconcierto, imagino, dado lo relatado por Iruka, que le era difícil tratar con Sasuke ahora que los papeles se invertían, sin embargo, basándose en el mismo imagino que aclarar la situación con alguien íntimo como el Uchiha solo haría la transición más llevadera. - ¿Esta bien si te dejo solo?

-Si…

La reina partió dejando únicamente el resonar de sus tacones en el gélido piso.

Un minuto de silencio, cual ceremonia fúnebre, mudos, evitando a toda costa dar la cara ante la marea de sus corazones.

Naruto no tenía intención de enfrentarlo, pese a todo cuanto alcanzaba a comprender, su corazón aun se alarmaba ante la presencia del moreno, ¿Qué era este sentimiento de ira contenida?, de furia injustificable, este dolor que no le permitía mirarle sin sentirse agredido, ¿acaso le odiaba? Qué era lo que tanto le molestaba, ¿Qué era este sentimiento resentido? ¿Era acaso algún desdén ante el olvido? Ante las falsas promesas de amor…

 -¿Cómo has estado…? – la voz del Uchiha se dejo repeler por las paredes de la estancia semejante al retumbar del quebrar de una copa cristalina, Naruto no podía creerlo, este resonar en sus tímpanos le había hecho reaccionar de forma involuntaria, ¿Qué era esta repugnante cesación?, después de todo este tiempo tenía el cinismo de hablarle, lo tenía…

Armado de un falso valor llamado resentimiento, encaro al azabache apuñalando con sus iris aquellas cuencas negras.

-No es de su incumbencia… - así, sin más, como un suplido falto de fuerza o con potencia desmedida, dio media vuelta dispuesto a no dar mayor palabra, a dejar ir todo sentimiento hacia el vacio…

-… - Sasuke tardo segundos en atinar semejante respuesta… más cuando la comprendió sus pasos le impulsaron de manera sin igual, cual bólido ferviente, ansioso sostuvo al rubio príncipe de una muñeca, desencajándose al  instante por el roce con su piel suave y el encaje de sus prendas finas.

Naruto le miro, más con susto que con desconcierto, estaba confundido, al sentirle cerca le invadieron las ganas de estrangularle y de besarle con fuerza al mismo tiempo, era difuso y nauseabundo.

-¿Qué…? – su voz a penas si respondió a la agresión.

-¿Qué te ha pasado? – Sasuke recobro su cordura al encandilársele la ira y el dolor ante la soberbia mirada del rubio - ¿Por qué te comportas así?

La voz, la mirada y el tacto de Sasuke eran sumamente demandantes, tal como lo habían sido siempre. Naruto no supo donde esconderse, la colerizada mirada del Uchiha le intimidaba, al igual que su fuerte agarre y este cuestionamiento, ¿porqué siempre tenía que cuestionarle?, estaba cansado…

-¡¿Por qué habría de responderle?!... y… ¡no me hable de “tu”!,… que no somos iguales… – un arrebato y el rubio dio la espalda, salió de su vista dejándole trastornado, como no lo había estado nunca, en un momento en el que el orgullo venció…





-¡Hea Choji! Si demoras un minuto más te habría dejado…

-¿De qué hablas kiba? Solo me atrase un poco y te habría alcanzado de cualquier forma. – Dos de los jóvenes miembros de la guardia real caminaban por los pasillos de palacio - ¿Y Akamaru?

- Tsunade-sama dijo que no lo quería dentro del palacio…

-¿Y Shika?

-Tuvo que hacer el reconocimiento en lugar de Sai. Por cierto, ¿sabes ahora ese en donde se metió?

-No…

-E insisten en defenderlo cuando digo que nunca nos dice nada, se desaparece largos periodos y luego reaparece como si nada… me exaspera… how – Naruto roso con Kiba al encontrarse entre los pasillos - ¡Hey Naruto! – Mas Naruto le ignora y aprisa siguió su camino con la miraba baja… - ¿Qué le pasa a este?

-Oye kiba, recuerda que no debes dirigirte a él de esa manera…

-¿A no?

-…

-¡Demonios! Tienes razón, olvide que él es… ¡Él es…!

-Sí, lo es…

-¿Qué hacia fuera de su aposento tan temprano?

- Se supone que no debemos despegarnos de su alcoba…

-Si la reina se entera que no estábamos aquí a primera hora… - Ambos gesticularon su terror.

-Aún no logro comprender…

-¿Qué?

-¿Por qué quiere que le vigilemos? ¿Teme que robe algo…? – kiba golpea a Choji en la nuca.

-Tonto, no lo estamos vigilando, ¡lo protegemos!

-¿De quién…? – ahora sí, las cosas no cuadraban y confundidos ambos miraron hacia los aposentos del joven príncipe.





Naruto entro a su inmaculada morada, sentía un profuso dolor que le embargaba, triste se dejo caer en su adornado lecho y un llanto proveniente de un punzante malestar del corazón desfalco a sus ojos y a su garganta.




-Disculpe la demora… - Tsunade ahora engalanada con  sus distintivas ropas de alta estirpe se presento ante el joven marqués en la estancia – por favor, acompáñame.

Sasuke había permanecido inerte unos cuantos minutos, entre sus pensamientos cavilaban un sinfín de motivos y justificaciones, intentaba entender las acciones de su rubio “compañero” todo, sobra decirlo, sin resultados. Simplemente no había razón lo suficientemente fuerte como para transformar a su amable rubio en un monarca desalmado, esta idea, le daba sustento. Todo esto debía ser un error.

Tsunade guió al joven líder atreves de los amplios pasillos de palacio hacia lo que parecía ser un despacho, bastante modesto en comparación con el resto del lugar.

-Ponte cómodo… - al entrar en este la reina le señalo inmediatamente un sillón…

-Así estoy bien, gracias…- en su lugar, dado que era el único asiento en todo el cuarto ella lo tomo haciendo galantemente sus faldas a un lado.

-Escucha Sasuke… Sé que disculparme o tratar de sublimar esta conversación con palabras adornadas sería inútil. Eres un hombre de acción, así que iré directo al grano…

-Favor que me hace…

-Naruto es mi nieto. Es inesperado e impreciso, no creo saber más que tu, pues incluso para mi aún existen cavos sueltos, pero,… de lo único que estoy segura… y que es la razón por la que te traje aquí. Es que no puedo confiar en nadie más… que en ti.

-No me ha quedado del todo claro…

-Existe un traidor en estas tierras…

-¡Imposible!

-¡No lo es!, sé que resulta difícil de creer, pero necesito tu ayuda. Intentaran deshacerse del único heredero al trono, ya han atentado contra su vida y ¡lo volverán a hacer! – Tsunade se puso de pie debido a la conmoción de sus palabras.

-¿Qué es lo que quiere de mi…?

-Por el momento… - comenzó con más calma a pasearse entre los empolvados libros del despacho – mi mejor hombre está en servicio, muchos más lo están y los que no… aún padecen malparados por la guerra… - Tsunade ya colocada tras el sillón que un momento atrás fue su asiento, viro su mirada hacia la del Uchiha y mostrando un gesto de suplica… - solo me quedas tu. Todo quien haya blandido en su vida una espada sin duda ha escuchado de la innata habilidad de tu clan, inclusive creo que de no poseer sangre de Uchiha, Kakashi no sería ni la mitad del gran soldado que es ahora.

-¿Quiere que lo proteja?

-No, no te pido que seas su guarda… te pido, que seas su maestro.

-…- esto a Sasuke lo descoloco, no esperaba semejante petición.

-He pensado en dejar pasar un par de días mientras se hace a la idea, pero no puedo dejar ir mucho tiempo. Naruto necesita aprender de todo cuanto es menester de alguien en su posición en un lapso mucho más corto, por ende debe tener como maestros únicamente a los mejores…

-¡Jajajaja…! – en medio de la conversación Sasuke se perdió entre sus divagaciones, e imagino a Naruto intentando aprender las ciencias duras, fue verdaderamente divertida su ilusión, pues lo consideraba un inútil hasta para las labores más elementales, fue así como la risa le gano… Tsunade por su parte no supo si asustarse, o “aterrarse”, pues nunca había visto reír con sinceridad a un Uchiha – jajaja… perdón, je… - El moreno intentaba contener sus despampanantes carcajadas cubriendo su boca y presionando su estomago, pues ya le dolía – es solo que… pfs… no creo que todo esto sirva de algo…

-¿Po-por qué?

-Porque Naruto es… idiota.

-¿A qué te refieres con idiota?

- Es tonto,… no le es fácil aprender, y mucho menos enseñarle. En su lugar le sugiero que no pierda su tiempo y lo mande a limpiar el excremento de los caballos, es bueno en eso…

(Chass)

Una potente bofetada atizó en su rostro desorientándolo al instante, haciéndole caer en cuenta, se había propasado, por alguna razón, quién se encontraba resentido ahora era él, no quería  tener nada que ver con el rubio… y aún así no existía mayor carga en su pensar.

-¡Cuida tus palabras! ¡No te atrevas a expresarte así del futuro de estas tierras…! – Tsunade estaba furiosa, de su rostro emanaba la ira y el temor, temor a que lo dicho por el Uchiha fuese verdad…

Sasuke, en un sublime acto de nobleza y sumisión, agacho la frente hasta ser más bajo que la reina, paralelo al piso hizo sus manos al techo con lentitud. Tsunade, sorprendida únicamente le observaba.

-Os ruego me disculpe majestad… - echando su espalda baja sus manos e irguiéndose potente – y os le suplico, cuente conmigo para todo cuanto se le ofrezca. Mi vida, está a su servicio…

-¿Le enseñaras…? – pese a este juramento, Tsunade no estaba segura de las intenciones del joven, los Uchiha perfilaban en las listas de lo impredecible, y tomando en cuenta su pasado y el desdén que han manifestado “siempre” ante la monarquía, un “sí” o “a sus órdenes” nunca eran lo que parecían ser.

-…- en respuesta Sasuke solo giro el rostro… negándose.

-Puedes mudarte a palacio y disponer de todo cuanto requieras, sin embargo… aún es tu elección… ¿…lo pensaras?

Aún sin virar el rostro las rojas pupilas del Uchiha se posaron intrigantes sobre la reina, dando por terminada la conversación.
 

4 comentarios :

Anónimo dijo...

YOO SABÍA!! NARUTO NO LO IBA A RECIBIR CON LOS BRAZOS ABIERTOS! en realidad no me gusta el giro de la historia con Naruto haciéndose del inocente...pero claro, contemos con que Naruto no es una persona muy perceptiva que digamos, ojalá y fuese un poquito as como Gonh! pero supongo sería ooc...en fin...
Por último, vamos Naruto demostrale a ese tonto de lo que sos capáz! que nadie te menosprecie me entendés??? soy tu one-san nadywing así que fuerza...en todo caso puedo enseñarte a usar el florete...
Por otro lado, que fue eso último de parte Tsunade...dudaba de la lealtad de los Uchiha? ahhhh mis dudas me carcomen...es Fugaku el traidor???
AHHHH que es eso de pupilas rojas???? ni que estuviese borracho! él tiene el iris rojo...!
bueno voy a seguir!
Por cierto, creo que tenés un grave problema ortográgico que casi destruye tu calidad escritura...tenés una severa confusión en el uso de la "v" y "b". Lo he dejado pasar hasta aquí...pero ya no pude porque es constante...por lo que solo puede ser porque lo ignorás por completo...te recomiendo revises...xD
Nadywing

Anónimo dijo...

holaaaa!!! el anterior mensaje..ehhh este...disculpame...soné re mala onda verdad? ahhhh disculpameee en serio!!!! sonó muy agresivo??? por cierto, tenés razón eran pupilas y no iris...xD TwT me disculpas?

Pero antes de subir...porque no se lo das a alguien para que controle la parte ortográfica...así para reafirmar su calidad...
Besos
Nadywing!

Sandy Namikaze dijo...

Ja le dijo sus verdadeeees jijij
"No somos iguales"
en su cara se lo dijoooo

ohhhh sera su maestrooo aaaahhh

suuuppeeer yo creo que acepta pero a regañadientes
y de seguro naruto se niega jijiji

voy por el siguientee

Sora Tapia dijo...

OH!!! Naruto que terco, yo clarito recuerdo cuando Sasuke le pidio huir y ser felices, que sus planes no salieran no fueron solo culpa de el
Sera dificil para Sasuke recuperarlo
porque no no aceptas orgulloso pelos de cacatua ¬¬*

Publicar un comentario en la entrada

Deja tus comentarios aqui: